El sistema de cobro del transporte público avanza hacia un modelo interoperable en el que la tarjeta SUBE convive con medios de pago abiertos. Los nuevos validadores permiten utilizar tarjetas sin contacto, celulares, relojes inteligentes y códigos QR, aunque los beneficios sociales continúan asociados a SUBE.
El sistema SUBE atraviesa una de las transformaciones tecnológicas más importantes desde su lanzamiento. La renovación de los validadores instalados en colectivos permite que los pasajeros puedan abonar sus viajes con diferentes medios electrónicos, sin depender exclusivamente de la tradicional tarjeta plástica.
El nuevo modelo contempla la convivencia de la SUBE física y digital con tarjetas bancarias sin contacto, celulares, relojes inteligentes y códigos QR generados desde aplicaciones habilitadas. El objetivo es conformar un sistema interoperable, capaz de procesar distintas alternativas de pago mediante un único equipamiento instalado a bordo.
La base normativa de esta apertura es el Decreto 698/2024, que eliminó la exclusividad de SUBE como único medio electrónico para pagar el transporte público y ordenó adaptar los equipos embarcados y la infraestructura de procesamiento.

La medida alcanza potencialmente a colectivos, trenes, subterráneos, servicios fluviales y sistemas de cablevía. Su implementación se desarrolla de manera progresiva según la disponibilidad de validadores compatibles en cada jurisdicción.
Cómo funcionan los nuevos validadores
Los equipos renovados mantienen el funcionamiento tradicional de SUBE, pero incorporan lectores capaces de reconocer distintas tecnologías. Después de indicarle el destino al conductor, el pasajero puede acercar al validador cualquiera de los medios habilitados.
Actualmente se aceptan:
- Tarjetas SUBE físicas y digitales.
- Tarjetas de débito, crédito y prepagas Visa o Mastercard sin contacto.
- Celulares y relojes inteligentes con tecnología NFC.
- Códigos QR generados desde la aplicación SUBE.
- Códigos QR para transporte emitidos por la billetera BNA+.
Para pagar con una tarjeta bancaria o un dispositivo NFC, el usuario debe acercarlo al sector de lectura, de la misma manera que lo hace con la SUBE. La pantalla confirma la operación una vez que el viaje fue validado.
En el caso del QR, el pasajero genera un código desde la aplicación SUBE o desde la opción “Viajar con QR” de BNA+ y coloca la pantalla frente a la cámara ubicada en la parte inferior del dispositivo.
El código utilizado para viajar es específico para el transporte y no es el mismo que se emplea habitualmente en los comercios. Además, no se necesita conexión a internet al momento de pagar.
El mismo boleto, pero con diferencias en los beneficios
La tarifa cobrada con los medios de pago abiertos es equivalente a la correspondiente a una tarjeta SUBE registrada. Tampoco es necesario realizar un trámite previo para utilizar una tarjeta bancaria o un dispositivo NFC.
Sin embargo, existe una diferencia importante: la Tarifa Social Federal, los boletos estudiantiles, los atributos locales y los descuentos por combinaciones de RED SUBE continúan disponibles exclusivamente cuando el viaje se paga con SUBE física o digital.
Por ese motivo, los pasajeros alcanzados por alguno de estos programas deberán seguir utilizando su tarjeta vinculada para conservar las bonificaciones.
Los pagos realizados con tarjetas bancarias se acumulan y pueden aparecer agrupados en el resumen de cuenta. Además, la plataforma de SUBE permite consultar los viajes abonados con tarjetas EMV, mostrando la fecha, el horario, la línea, el interno y el importe cobrado durante los últimos 60 días.
Seguridad, procesamiento y control de la información
La normativa establece que los nuevos medios deben ofrecer niveles de seguridad equivalentes a los de SUBE, incluyendo mecanismos de autenticación, encriptación y protección de los datos personales.
El Banco Nación es responsable del procesamiento general de las transacciones y de la administración del equipamiento instalado, funciones que puede desarrollar por medio de Nación Servicios.
El sistema también debe conservar la información necesaria para la planificación y fiscalización del transporte: cantidad de pasajeros, recaudación, origen y destino de los viajes y trazabilidad de las unidades.
De esta manera, la apertura no implica reemplazar SUBE, sino transformar su infraestructura en una plataforma capaz de recibir múltiples alternativas de pago.
Qué establece realmente la Resolución 40/2026
La Resolución 40/2026 no contiene especificaciones técnicas sobre validadores, códigos QR o tarjetas bancarias. La norma, vigente desde el 1° de julio, establece que el descuento del 55% de la Tarifa Social Federal se financiará sobre valores de referencia determinados por la Secretaría de Transporte.
Ambos procesos están relacionados con la evolución de SUBE, pero regulan cuestiones diferentes: el Decreto 698/2024 abrió el sistema a nuevos medios de pago, mientras que la Resolución 40/2026 modificó el mecanismo utilizado por Nación para calcular el aporte correspondiente a la tarifa social.
LA RESOLUCIÓN COMPLETA








