La marca turca reforzó su estrategia eléctrica en la Next Mobility Exhibition de Milán, donde confirmó 424 buses eléctricos entregados en Italia y otros 101 vehículos en producción para 2026
Karsan aprovechó su participación en la Next Mobility Exhibition de Milán para presentar una nueva etapa tecnológica dentro de su gama de buses eléctricos. La compañía anunció desarrollos en baterías, mejoras en capacidad de carga y la futura llegada de un e-ATA Hydrogen articulado de 18 metros, previsto para 2027.
La presentación estuvo a cargo de Halit Özgür Altınsoy, Director de Ventas Internacionales de Karsan, quien repasó el posicionamiento actual de la marca en el mercado italiano y adelantó las próximas evoluciones de su portfolio eléctrico. Según la empresa, Karsan ya entregó 424 buses eléctricos en Italia a través de su organización local Karsan Europe y su red de concesionarios K-Mobility. Además, otros 101 vehículos se encuentran actualmente en producción para entregas previstas durante 2026.

Con esos resultados, Karsan afirma haberse convertido en el segundo jugador del mercado italiano de minibuses y buses eléctricos en 2025, un dato relevante en uno de los países europeos donde la renovación de flotas urbanas avanza con fuerza gracias a fondos públicos, licitaciones municipales y programas de descarbonización.
Nuevas baterías NMC para la gama eléctrica
Uno de los principales anuncios realizados en Milán fue la incorporación de una nueva generación de baterías NMC para la gama de minibuses eléctricos de Karsan. Esta evolución apunta a mejorar la eficiencia, la autonomía y la competitividad de los modelos más compactos de la marca, un segmento clave para centros urbanos, servicios de baja demanda, zonas históricas y líneas alimentadoras.
La empresa también confirmó un aumento de capacidad para sus buses eléctricos articulados de 18 metros, que podrán alcanzar paquetes de baterías de hasta 800 kWh. Este salto resulta especialmente importante para operaciones de alta demanda, donde la autonomía diaria y la disponibilidad del vehículo son factores centrales para reemplazar unidades diésel sin comprometer la prestación del servicio.
Junto con la mayor capacidad energética, Karsan anunció que sus articulados eléctricos podrán admitir carga plug-in de hasta 600 kW. Aunque la compañía no brindó mayores detalles técnicos sobre esta solución, la cifra marca una apuesta por reducir tiempos de carga y facilitar operaciones intensivas en corredores urbanos de gran volumen.
El e-ATA Hydrogen tendrá versión articulada
La otra gran novedad fue la confirmación de un futuro Karsan e-ATA Hydrogen de 18 metros, previsto para 2027. El modelo utilizará una arquitectura de range extender y estará orientado a aplicaciones urbanas de alta capacidad, donde se necesitan mayores autonomías y tiempos de repostaje más breves que en algunos esquemas de carga eléctrica convencional.
La llegada de un articulado a hidrógeno amplía la estrategia tecnológica de Karsan. La marca no solo busca competir en el segmento de buses eléctricos a batería, sino también ofrecer alternativas de cero emisiones para operadores que evalúan el hidrógeno como solución complementaria en líneas largas, servicios troncales o redes con alta exigencia de disponibilidad.
En Europa, el debate entre buses eléctricos a batería e hidrógeno ya no se plantea necesariamente como una competencia directa, sino como una combinación de tecnologías según el tipo de operación. En ese escenario, Karsan busca posicionarse con una oferta más amplia y flexible.
Bari y Catania, dos referencias italianas
Durante la presentación, Karsan también destacó algunos proyectos en marcha en Italia. Uno de ellos es el sistema BRT de Bari, que incorporará 42 buses eléctricos Karsan e-ATA de 18 metros equipados con paquetes de baterías de 800 kWh. Según la compañía, estas unidades incluirán sistemas ITS basados en inteligencia artificial, conteo de pasajeros en tiempo real y videoanalítica avanzada para mejorar la seguridad de pasajeros y conductores.
Otro caso relevante es Catania, donde opera actualmente la mayor flota eléctrica de Karsan en Italia. La marca informó que ya entregó 88 vehículos eléctricos y 56 estaciones de carga para la ciudad siciliana, consolidando una referencia operativa importante dentro del mercado italiano.
Estos proyectos muestran que la expansión de Karsan en Italia no se limita a unidades aisladas, sino que incluye sistemas completos de flota, carga e integración tecnológica. Para los fabricantes de buses eléctricos, ese enfoque integral resulta cada vez más importante: vender el vehículo ya no alcanza si no se acompaña con infraestructura, soporte y herramientas de gestión.
Italia, un mercado clave para la expansión europea
La fuerte presencia de Karsan en Italia se explica por una combinación de factores: renovación de flotas urbanas, financiamiento europeo, objetivos de descarbonización y una demanda creciente de vehículos eléctricos de distintos tamaños. Desde minibuses hasta articulados, las ciudades italianas están diversificando sus compras para adaptar la tecnología cero emisiones a recorridos muy variados.
Para Karsan, el país funciona como una vidriera estratégica. Lograr volumen en Italia permite mostrar experiencia operativa, consolidar red comercial y competir frente a fabricantes europeos y asiáticos en uno de los mercados más activos del continente.
La evolución de baterías, la mayor potencia de carga y la futura llegada del articulado a hidrógeno forman parte de esa misma lógica: ampliar la oferta para cubrir más necesidades y evitar quedar encerrado en un solo segmento.
Más capacidad, más carga y más tecnologías cero emisiones
El anuncio de Karsan en Milán confirma una tendencia clara de la industria: la competencia ya no pasa únicamente por lanzar buses eléctricos, sino por mejorar autonomía, reducir tiempos de carga, sumar inteligencia embarcada y ofrecer distintas soluciones cero emisiones según la operación.
Con 424 buses eléctricos entregados en Italia, otros 101 en producción, baterías de hasta 800 kWh, carga plug-in de hasta 600 kW y un futuro articulado a hidrógeno de 18 metros, Karsan busca consolidarse como un actor de peso dentro de la transición energética del transporte público europeo.
La próxima etapa será demostrar cómo estas mejoras se traducen en operación real: más kilómetros por jornada, menos tiempo detenido, mejor disponibilidad y una integración más eficiente con los sistemas urbanos. En ese camino, Italia aparece como uno de los escenarios principales donde Karsan quiere mostrar que su estrategia eléctrica ya está entrando en una fase de madurez.







