Lo que durante décadas estuvo limitado a vehículos experimentales comenzó a convertirse en una renovación a mayor escala. En mayo de 2026, la Ciudad contabilizaba 187 colectivos propulsados a gas natural, mientras nuevas compras de Yutong, Agrale y otros fabricantes anticipan una expansión hacia más líneas del área metropolitana.
Los colectivos impulsados a Gas Natural Comprimido —GNC— dejaron de ser una rareza en las calles de Buenos Aires. Después de varias décadas de pruebas aisladas, prototipos itinerantes y experiencias que no siempre lograron continuidad, esta tecnología comenzó a ocupar un lugar concreto dentro de la renovación de las flotas urbanas.
El cambio se aceleró durante los últimos dos años. A las primeras incorporaciones realizadas por algunas empresas se sumaron compras de mayor volumen, líneas que comenzaron a reemplazar completamente sus unidades diésel y nuevos pedidos preparados en China para operadores argentinos.
De 26 a 187 colectivos a GNC en pocos meses
El panorama más homogéneo disponible corresponde a las líneas que se encuentran bajo jurisdicción de la Ciudad de Buenos Aires. De acuerdo con los registros oficiales publicados con información de mayo de 2026, el parque estaba integrado por 1.612 colectivos, de los cuales 187 utilizaban GNC. La participación de esta tecnología alcanzaba así el 11,6% del total y se distribuía entre 15 líneas.
Las líneas 65 y 151 encabezaban el proceso, con la totalidad de sus flotas convertidas al gas: 60 y 77 unidades, respectivamente. Ambas renovaciones fueron realizadas por el Grupo Metropol mediante la incorporación de 150 colectivos nuevos, en lo que constituyó una de las mayores operaciones de vehículos urbanos a GNC realizadas hasta el momento en el país.
Detrás aparecía la Línea 109, con 11 unidades a gas sobre un parque de 57 vehículos. La empresa había iniciado su renovación con los primeros diez colectivos King Long y había comunicado su intención de avanzar progresivamente hacia una flota completamente impulsada a GNC.
El registro porteño de mayo también incluía a las líneas 44, con ocho unidades; 50 y 76, con cinco cada una; 7 y 108, con cuatro; 42, 106 y 115, con tres; y 12, 61, 62 y 64, con un colectivo a GNC en cada caso.
Dentro de ese mapa, el Grupo DOTA ocupa un lugar relevante. Diferentes empresas vinculadas con el conglomerado incorporaron o probaron vehículos a gas en las líneas 44, 50, 76, 106 y 108, además de otras operaciones más recientes.
El mapa del GNC también crece fuera del corte porteño
La fotografía oficial de mayo no abarca necesariamente todas las líneas del AMBA ni refleja de manera inmediata los vehículos entregados después del cierre mensual. Por ese motivo, el universo de colectivos a GNC es más amplio que el listado de 15 líneas registrado por la Ciudad.
La Línea 39 incorporó cuatro colectivos TodoBus montados sobre chasis Agrale y propulsados a gas, mientras que la Línea 98 presentó dos unidades de características similares. La Línea 102 también sumó dos TodoBus Retiro sobre Agrale, ampliando la presencia de esta combinación entre carrocería y chasis dentro del sistema metropolitano.

La Línea 152 anunció la incorporación de ocho TodoBus sobre chasis Agrale MT17 a GNC, en una apuesta especialmente significativa por tratarse de una empresa con un recorrido extenso y una operación diaria de alta exigencia. La Línea 118 también avanzó con unidades de esa misma tecnología.
La Línea 57, operada por Empresa Atlántida, fue otra de las compañías que comenzó a incorporar unidades Agrale a GNC. De esta manera, la tecnología ya no se concentra únicamente en recorridos porteños, sino que comenzó a extenderse hacia servicios que atraviesan distintos sectores del conurbano.
Yutong abre una nueva etapa
La llegada de Yutong amplió el número de fabricantes involucrados y agregó una nueva alternativa dentro de la oferta disponible para las empresas argentinas.
Las líneas 42 y 59 fueron las primeras en avanzar con colectivos integrales Yutong propulsados a GNC y configurados con dos puertas. En el caso de la 59, las primeras seis unidades llegaron al país durante 2026, con un plan que contemplaba sumar otras diez y alcanzar un lote de 16 vehículos.
El siguiente paso se conoció durante el viaje organizado por Yutong y Grupo Empresario Prieto —GEP— para accionistas y representantes de distintas compañías de transporte. La delegación recorrió la planta del fabricante en China, conoció sus procesos industriales y pudo observar unidades preparadas para el mercado argentino.
Las imágenes difundidas durante ese encuentro permitieron anticipar colectivos de tres puertas destinados a las líneas 34, 132 y 180. También se observó una unidad con los colores de la Línea 152, que ampliaría su apuesta por el GNC sumando vehículos integrales Yutong a los TodoBus sobre chasis Agrale ya anunciados.
Las tres puertas representan una adaptación importante para la operación porteña. Esta configuración permite separar mejor los movimientos de ascenso y descenso, agilizar la circulación de pasajeros y reducir el tiempo de permanencia de las unidades en las paradas de mayor demanda.
En el caso de la Línea 180, la unidad exhibida en China también permitió conocer un nuevo esquema de pintura. La 132, por su parte, retomará una extensa tradición de ensayos con combustibles alternativos, mientras que la 34 se incorporará por primera vez a este nuevo mapa de vehículos a gas.
Hasta el momento no fueron comunicadas oficialmente las cantidades definitivas, las fechas de embarque ni el cronograma de puesta en servicio de todos estos Yutong. Por eso, las unidades observadas deben considerarse próximas incorporaciones, sujetas a la presentación formal de cada empresa.
La Línea 132, un histórico banco de pruebas
La relación entre el transporte porteño y el GNC no comenzó con las compras actuales. Durante décadas existieron prototipos que recorrieron diferentes líneas para evaluar autonomía, consumo, potencia, infraestructura de carga y comportamiento operativo.
La Línea 132 fue una de las empresas que más veces participó de esas experiencias. Registros históricos especializados ubican ensayos con un Mercedes-Benz de la familia OH durante la década de 1980 y con un El Detalle OA101 preparado para funcionar a gas durante los años 90. Aquellos vehículos no derivaron en compras masivas, pero quedaron como antecedentes de una tecnología que todavía enfrentaba importantes limitaciones.
También existen registros periodísticos de comienzos de los años 2000 sobre colectivos a GNC producidos por El Detalle para realizar pruebas en las líneas 28 y 132, dentro de programas impulsados junto con empresas distribuidoras de gas.
El antecedente más conocido llegó en 2019, cuando la Línea 132 recibió un Marcopolo Torino Low Entry montado sobre chasis Scania y propulsado exclusivamente a GNC. El vehículo fue autorizado como unidad experimental junto con otro colectivo Agrale-TodoBus destinado a la Línea 50.
El Scania circuló en servicio regular para estudiar su rendimiento en condiciones reales. Posteriormente recorrió diferentes ciudades y empresas del país antes de regresar al AMBA, donde terminó vinculado con una nueva etapa de pruebas en la Línea 106.
La Línea 50, mientras tanto, utilizó el prototipo Agrale-TodoBus que se transformaría en uno de los puntos de partida de los modelos a GNC que años después comenzaron a incorporarse en mayor cantidad. Esa unidad también fue probada por otras empresas, incluida la Línea 60, antes de continuar su recorrido experimental.
De vehículos experimentales a flotas completas
La principal diferencia entre aquellas experiencias y el escenario actual es la escala. Durante los años 80, 90 y buena parte de la década de 2010, el GNC aparecía generalmente asociado con una sola unidad que rotaba entre líneas y ciudades.
Ahora existen empresas con decenas de vehículos, dos líneas completamente convertidas y operadores que realizan pedidos de varios modelos simultáneamente. La tecnología pasó del prototipo identificado y observado por aficionados a formar parte de la operación diaria.
También cambió la oferta. A los desarrollos de Agrale y TodoBus se sumaron modelos de King Long, Yutong y otros fabricantes, con motores diseñados específicamente para utilizar gas, cilindros instalados sobre el techo y configuraciones adaptadas a la circulación urbana.
El GNC como alternativa de transición
El crecimiento del gas también está vinculado con la nueva política de renovación de flotas de la Ciudad. La normativa establece que, desde el 1.º de enero de 2027, los colectivos cero kilómetro que se incorporen a las líneas porteñas deberán utilizar GNC o propulsión eléctrica. Las unidades diésel existentes podrán continuar operando hasta alcanzar su antigüedad máxima permitida.
El desarrollo de esta tecnología requiere, sin embargo, ampliar la infraestructura de abastecimiento. La carga de vehículos pesados y colectivos está alcanzada por normas técnicas específicas y necesita estaciones con capacidad suficiente para atender unidades de gran tamaño sin alterar sus cronogramas de servicio.
El GNC tampoco debe confundirse con una tecnología de cero emisiones. Las evaluaciones realizadas durante los programas piloto de la Ciudad señalaron que sigue siendo un combustible fósil y que no produjo una reducción considerable de dióxido de carbono. No obstante, su combustión más limpia puede disminuir algunos contaminantes locales y generar una reducción del ruido respecto de los motores diésel tradicionales.
Un mapa que seguirá cambiando
La expansión actual muestra que el GNC encontró un espacio concreto dentro de la transición del transporte metropolitano. Las líneas 65 y 151 representan el caso más avanzado; la 109 continúa incrementando su participación; DOTA distribuyó unidades entre diferentes recorridos; y compañías como las de las líneas 39, 57, 98, 102, 118 y 152 comenzaron a sumarse con distintos volúmenes.
La llegada de nuevos Yutong para las líneas 34, 132, 152 y 180 ampliará todavía más ese mapa. Si las entregas previstas se concretan, el Área Metropolitana cerrará 2026 con un número considerablemente mayor de colectivos a gas que el registrado durante los primeros meses del año.
Después de décadas de prototipos y pruebas, el interrogante ya no parece ser si el GNC puede funcionar en el transporte urbano de Buenos Aires. La nueva etapa estará centrada en determinar hasta dónde crecerá, qué empresas convertirán flotas completas y cómo convivirá esta alternativa con el avance, todavía más gradual, de los colectivos eléctricos.
Datos oficiales con corte a mayo de 2026. Las incorporaciones y unidades observadas posteriormente pueden no estar incluidas en ese registro y están sujetas a confirmación formal de sus operadores.







