La ciudad de Berlín comenzó a operar autobuses turísticos equipados con ventanillas de realidad aumentada que muestran información histórica y cultural en tiempo real mientras el vehículo recorre la ciudad.
El sistema funciona mediante pantallas transparentes integradas en los vidrios laterales. A través de geolocalización y reconocimiento de entorno, las ventanas identifican edificios y monumentos y superponen datos, fechas y recreaciones digitales directamente sobre la vista exterior.

Entre sus funciones principales se incluye la traducción automática para visitantes extranjeros, permitiendo seleccionar idioma sin necesidad de audioguías. Además, cuenta con un “modo niños” que incorpora animaciones educativas y personajes interactivos para explicar la historia de forma didáctica.
La tecnología busca modernizar la experiencia turística urbana y ofrecer una alternativa inmersiva a los recorridos tradicionales. También permite adaptar el contenido según la hora del día o el perfil del pasajero.

Berlín evalúa ampliar el sistema a otras líneas turísticas si la aceptación del público continúa siendo positiva, posicionándose como una de las primeras ciudades europeas en integrar realidad aumentada directamente en el transporte público.







