El transporte público de la Isla de Wight, en el sur de Inglaterra, dará un paso importante hacia la movilidad sostenible con la incorporación de 31 autobuses eléctricos de doble piso fabricados por la empresa británica Wrightbus. Las nuevas unidades serán operadas por la compañía Southern Vectis, responsable del sistema de buses de la isla.
La inversión total del proyecto alcanza 10,7 millones de libras, financiadas principalmente por el operador Southern Vectis y complementadas con aportes del Consejo de la Isla de Wight y del programa ZEBRA-2 (Zero Emission Bus Regional Areas) del Departamento de Transporte del Reino Unido, destinado a promover flotas de transporte sin emisiones.
Nuevos buses eléctricos para modernizar el transporte local
Los vehículos elegidos para esta renovación pertenecen a la gama Wrightbus StreetDeck Electroliner, una versión eléctrica de los tradicionales autobuses de dos pisos utilizados en muchas ciudades británicas.

Cada unidad incorpora baterías de 442 kWh con celdas CATL, lo que permite una autonomía de hasta 275 millas (unos 442 kilómetros) con una sola carga. Además, los buses están equipados con ejes motrices eléctricos desarrollados por la firma alemana ZF, optimizados para operaciones urbanas de alta frecuencia.
Según Wrightbus, esta generación de Electroliner ofrece mejoras en eficiencia energética, velocidad de carga y durabilidad de baterías, posicionándose como uno de los modelos eléctricos más avanzados de la marca.
Recarga nocturna y modernización del depósito
Para operar la nueva flota eléctrica, Southern Vectis modernizó su depósito de Newport, donde se instalaron las infraestructuras necesarias para la recarga de los vehículos.
Los autobuses se cargarán principalmente durante la noche, en un proceso que demora entre tres horas y media y cuatro horas para completar la batería. Este sistema permitirá que las unidades estén listas para operar durante toda la jornada siguiente.
Impacto ambiental y beneficios para los pasajeros
La incorporación de buses eléctricos busca mejorar la calidad ambiental de la isla, reduciendo emisiones contaminantes y el ruido del transporte urbano. Las autoridades locales destacan que esta transición permitirá ofrecer viajes más silenciosos, cómodos y sostenibles tanto para residentes como para turistas que visitan la región.

El director gerente de Southern Vectis, Ed Wills, señaló que los nuevos buses representan un paso importante para posicionar a la isla “a la vanguardia del transporte sostenible en el país”.
Impulso a la industria británica
Las unidades fueron fabricadas en la planta de Wrightbus en Ballymena, Irlanda del Norte, lo que también contribuye al desarrollo industrial y al mantenimiento de empleos en el sector de la movilidad eléctrica del Reino Unido.

El proyecto forma parte de una estrategia más amplia del gobierno británico para acelerar la electrificación del transporte público, con el objetivo de reducir emisiones y avanzar hacia sistemas de movilidad urbana más limpios en todo el país.







